ACOFARTES
FORMACIÓN Y EVALUACIÓN DE LAS COMPETENCIAS EN ARTES
Manizales, 18 y 19 de agosto de 2011
Universidad de Caldas
TEMA: COMPETENCIAS EN ARTES: SU RELACIÓN CON LOS CURRÍCULOS Y LA EVALUACIÓN.
MESA # 1: Moderadora: Gisela de la Guardia
Relator: Antonio Stalin García
El diseño de todo currículo implica el reconocimiento de un contexto específico para poder determinar las necesidades de formación profesional para ese medio; estos requerimientos son presentados a manera de perfiles, una vez definidos los perfiles específicos, se pueden establecer las competencias que debe desarrollar un futuro profesional para desempeñarse adecuadamente en su contexto particular, y finalmente se formula la manera de evaluar la formación en función del medio. Con esta orientación, la mesa número uno presenta sus conclusiones a partir del siguiente hilo conductor:
1. Planteamiento sobre cómo vemos al futuro profesional de las artes en Colombia, acorde al contexto.
2. Definición de las dimensiones del SER, para nuestro profesional.
3. Adopción de un concepto propio de competencias (en construcción)
4. Aproximación a las posibles competencias genéricas para los diferentes programas de formación en artes.
5. Propuesta de evaluación de las competencias.
1. El futuro profesional del arte en Colombia:
Esta mesa no perfila un profesional del arte ensimismado, ni romántico, ni un “ser especial” abstraído del medio, ni encerrado en talleres o cubículos; al contrario, se plantea un futuro profesional del arte en Colombia con una clara función socio–cultural, consciente de su realidad, agente artístico y autónomo, capaz de generar y vender proyectos de impacto social, de defender sus proyectos artísticos y culturales, que comprende y aplica la teoría, conceptualizando sus obras y proyectos, hábil en la creación de público.
Nuestro futuro profesional del arte es un ser transformador de la sociedad: histórico-historizador-historizante, toda vez que reconoce críticamente su historia y la reconstruye, aportando en la modificación de su medio al cambiar esquemas mentales en las comunidades, modificando así su propio hábitat, su entorno, su contexto. Para esto debe desarrollar habilidades para reconocer y comprender su medio (investigación), así como para simbolizarlo (creación) y darlo a conocer (pedagogía), ampliando el panorama de la sociedad que espera impactar.
2. Dimensiones del ser[1]:
A su vez, es necesario proyectar la educación musical a una formación humana multidimensional, pensada no sólo para el hombre integral, con un desarrollo armónico de todas sus facultades, sino para el ser humano multidimensional, como ser físico, cognitivo, afectivo, social, espiritual, creativo. El concepto de multidimensionalidad nos permite ubicar al ser humano en distintos ámbitos en los cuales actúa e interactúa.
El músico es un SER SOCIAL…El arte en general constituye un producto histórico en permanente cambio; se derivan de esta reflexión propósitos pedagógicos como el de formar músicos con compromiso y actitud crítica frente a las responsabilidades sociales. Prevalece en este sentido la concepción de Música como forma de conciencia social.
El músico es un SER CULTURAL por excelencia, en cuanto es portador, re-creador y/o creador de cultura; desde esta segunda perspectiva, el estudiante de música requiere la apropiación de un lenguaje expresivo, el desarrollo sensible y creativo y el fortalecimiento de la identidad cultural nacional y latinoamericana desde un contexto universal. Predomina aquí la concepción de Música como lenguaje expresivo.
Un tercer aspecto de la multidimensionalidad nos permite visualizar al músico como SER SENSORIO-MOTRIZ…en efecto, la formación del músico conlleva desarrollo auditivo, de habilidades, coordinación sensorio-motriz y, en general, apropiación de procedimientos y recursos eficaces de expresión artística. En este aspecto, se resalta el carácter de la Música como conjunto de habilidades perceptivas y técnicas.
El músico es un SER COGNITIVO. El estudiante de música se forma como generador de conocimiento, en la medida en que pueda contextualizar el conocimiento musical en el área artística, e interrelacionarla con la científica y la humanística. Esta dimensión enfatiza en la Música como sistema de conocimientos.
Una formación multidimensional abarca la dimensión del músico como SER PRODUCTIVO. La pedagogía musical debe incluir el desarrollo de habilidades profesionales, el entrenamiento permanente y el desempeño de alta calidad. Se impone desde este punto de vista la concepción de Música como profesión.
DIMENSIÓN TRANSVERSAL: La creación- investigación es fundamental como eje articulador de los diversos aspectos de una formación musical multidimensional, en cuanto es posibilitadora de la autoformación, transformación y gestión.
3. Concepto de competencias[2]:
Aún cuando la mesa no termina de concretar una definición unificada, se expone el siguiente aporte de la doctora Gisela De la Guardia como punto de partida de la discusión: La noción de competencia que subyace al Programa de Estudios Musicales de la Universidad Central es una noción ligada a la creatividad y la capacidad de autoformación, la competencia se presenta como un concepto integrador del conocimiento, la habilidad y la comprensión en un contexto creativo. Este punto de vista asume que todos los sujetos con intrínsecamente competentes y se asume igualmente que son activos y creativos por naturaleza en la construcción de sus significados y prácticas, lo cual implica un accionar del sujeto más autónomo y más comprometido en sus aprendizajes, y por lo tanto, en su desarrollo. Bajo este enfoque, se proponen competencias relacionadas con el desarrollo expresivo, sensible y creativo; el énfasis de las competencias se da, en este caso, en su posibilidad de orientar al estudiante en la construcción de su proyecto de autoformación, en cuanto consideramos que el componente meta cognitivo es el principal diferencial entre competencia y habilidad. No se trata sólo del saber hacer, sino de comprender los procesos y apropiarse de las estrategias que llevan al saber hacer, de reinventar permanentemente el saber hacer, de ser creativo en la construcción de los propios significados y prácticas.
4. Competencias para la formación de los profesionales del arte en Colombia:
Toda vez que en el contexto de la posmodernidad, el profesional de las artes no puede estar restringido a una labor técnica especializada, porque su función debe responder a necesidades socioculturales, porque los límites entre las actividades artísticas siguen difuminándose permanentemente, porque el artista ha de liberarse creativamente de métodos restrictivos, porque el futuro de la tecnología prevé el desplazamiento de los procedimientos y actividades tecnificadas - como se empezó a notar con la cámara fotográfica y el sintetizador, haciendo mover al artista hacia su campo de desempeño más justo: mirar la humanidad, ayudarla a mejorar. (Por algo nos desempeñamos en áreas humanísticas) -. Es entonces claro que no se hace indispensable determinar competencias específicas en el manejo de técnicas, las cuales, si cada academia las considera pertinentes, podrá promover y evaluar en su propia escuela.
Aquí se presentan las competencias que la mesa considera apropiadas de ser desarrolladas y evaluadas de manera general entre todos los programas de artes del País, entre otras:
· Capacidad para diseñar, difundir y defender proyectos socioculturales.
· Conocimientos de cultura general y de historia del arte.
· Capacidad de comunicación oral y escrita, comprensión lectora.
· Capacidad para defender y argumentar su producción artística
· Comprensión de la estética y de obras artísticas.
· Capacidad para la valoración y simbolización.
· Capacidad creativa.
· Capacidad de investigación.
· Capacidad crítica y autocrítica.
· Capacidad pedagógica.
· Capacidad para el trabajo interdisciplinario.
· Capacidad de comunicación en un segundo idioma.
· Habilidades en el uso de las TIC`s.
· Habilidad para el emprendimiento.
5. Evaluación de las competencias:
La evaluación de la formación por competencias no consiste en medir la cantidad de información retenida – memorización - sobre temas y contenidos estudiados, que son los que se evidencian con cuestionarios para reconocer, identificar, relacionar, nombrar, clasificar, etc.´
Con la evaluación de la formación por competencias se debe poder conocer si el estudiante sabe “poner en acción” los conocimientos, capacidades y habilidades adquiridas durante su formación, competencias que se plantearon desde un currículo para atender un contexto específico.
La mesa considera que las competencias sí pueden ser evaluables, pero no con preguntas cerradas de selección múltiple; como alternativa se proponen evaluaciones en las que se puedan redactar ensayos, formular proyectos, propuestas de investigación – creación, defensas argumentadas escritas, comprensión lectora, uso de TIC’s, aplicación de metodologías cualitativas para la indagación del medio, la divulgación y el desarrollo socio-cultural.
Nota: Este documento también incluye los aportes personales de la profesora Diana Marcela Acero.
[1] (Asprilla, de la Guardia, libro HACIA UN MOELO ALTERNATIVO PARA LA FORMACIÓN MUSICAL, Editorial Universidad Central, 2009, Bogotá, Colombia).
[2] (Asprilla, de la Guardia, libro HACIA UN MOELO ALTERNATIVO PARA LA FORMACIÓN MUSICAL, Editorial Universidad Central, 2009, Bogotá, Colombia).
Compañeros:
ResponderEliminarAdjunto el enlace que mencioné sobre las competencias propuestas desde el proyecto TUNING, allí se encuentran unas claridades conceptuales, además de la lista de competencias genéricas (pag. 44-45), en especial recomiendo las preguntas para reflexión de las pags. 69 y 70... el enlace a seguir::
http://tuning.unideusto.org/tuningal/index.php?option=com_docman&Itemid=191&task=view_category&catid=22&order=dmdate_published&ascdesc=DESC
Un abrazo
Para ajustar las dimensiones del ser y la noción de competencias, considerando nuestro encuentro sobre formación por competencias en las ARTES, será necesario reemplazar las referencias precisas sobre la música, ampliando hacia "las artes" en general; No solamente el músico es un ser: SOCIAL - CULTURAL - SENSORIO-MOTRIZ - COGNITIVO - PRODUCTIVO -INVESTIGADOR - CREADOR, Me parece que todos los profesionales en artes (danza, teatro, literatura, plásticas, visuales, músicos) también lo son.. para que no quede como sesgado.
ResponderEliminarCuando se habla del emprendimiento como competencia, creo se está hablando directamente de esta competencia en la gestión y Capacidad para diseñar, difundir y defender proyectos socioculturales.
ResponderEliminarTambién es importante incluir la competencia para el aprendizaje autónomo, no se menciona.
Faltará cambiar los términos en aquellos lugares donde se menciona la música por las artes en general.
Considero que si bien las artes son el tema general que plantea esta discusión. La música como campo disciplinar no posee los fundamentos que la cimienten al menos en Colombia. Otra cosa sería hablar de la Música como campo disciplinar en Brasil o la Educación Artística en Colombia. La Música requiere una reflexión de fondo frente a la trayectoria de las otras artes en Colombia y no necesariamente se trataría de una visión sesgada sino mas bien yo diría que sería una visión a profundidad.
ResponderEliminarSaludos desde el Programa de Música de la Universidad de Pamplona.
en el aparte "2. Definición de las dimensiones del SER, para nuestro profesional", es pertinente mencionar el saber ser y el saber hacer, ya que amplia el campo para la definición de las competencias,
ResponderEliminarPodríamos considerar el concepto de competencia que propone Sergio Tobón “las competencias son procesos complejos que las personas ponen en acción – actuación – creación, para resolver problemas y realizar actividades (de la vida cotidiana y del contexto laboral - profesional), aportando a la construcción y transformación de la realidad, para lo cual integran el saber ser(…), el saber conocer (…), el saber hacer (…), teniendo en cuenta los requerimientos específicos del entorno, las necesidades personales y los procesos de incertidumbre, con autonomía intelectual, conciencia crítica, creatividad y espíritu de reto, asumiendo la consecuencias de los actos y buscando el bienes tar humano.”) . Tobón, S. (2006). Formación Basada en Competencias. Bogotá: Ediciones Ecoe, pág. 49 citando a Gallego 1999
ResponderEliminarComparto el siguiente enlace:http://www.ugr.es/~recfpro/rev142ART14.pdf
ResponderEliminarREFLEXIONES EN TORNO A LA FORMACIÓN
DEL PROFESORADO DE MÚSICA A PARTIR
DEL ANÁLISIS DOCUMENTAL DE LOS
PLANES DE ESTUDIO EN EUROPA Y
AMÉRICA LATINA
"El grupo de investigación IMPROVIZARTE, del Programa Profesional de Música de la Universidad Incca de Colombia, ha decidido elaborar unas coordenadas paradigmáticas que servirán de base para participar en todos los procesos que se están llevando a cabo, tanto en nuestra alma mater como en diferentes espacios académicos del país, principalmente alrededor de los parámetros propuestos por el ministerio de educación, el Icfes y demás instituciones que regulan la educación profesional colombiana, particularmente en el campo de las artes.
ResponderEliminarLas posturas que aquí presentamos han sido el resultado de nuestra reflexión y discusión profundas sobre las necesidades que tiene el arte y sus actores para facilitar su desarrollo personal y social y para alcanzar su despliegue creativo en la vida en general y en el arte en particular.
Los lineamientos, que desde ahora son parte de nuestra filosofía en la universidad Incca, también constituyen nuestro aporte para el trabajo que se está desarrollando en Acofartes y en este blog que reúne las diferentes opiniones de quienes participamos en la mesa de trabajo del encuentro de Manizales. Para empezar, no compartimos la posición del Ministerio de Educación respecto a incorporar competencias en el arte, desde nuestra perspectiva, el arte no compite, la competencia lo empobrece y lo hunde en las estancadas aguas de la banalidad; para nosotros, el arte se despliega, y ese despliegue significa la garantía del desarrollo de cada individuo, según sus propias capacidades y representa la palanca del despliegue de su opción vital, que es la que realmente le da las bases para construir su propio discurso. Éste último expresa la visión y el alcance de su original performance en los complejos territorios del arte. En segundo lugar, y por esto mismo, el artista no tiene que “ser” el modelo impuesto por la sociedad, o por el mercado, que es el que ahora impone las reglas en el mundo globalizado en el que nos movemos; el artista necesita autoevaluarse, lo requiere su proceso de formación. El reconocimiento de sus falencias y de sus necesidades de expresión le conducen a explorar otros campos de conocimiento, y la interdisciplinariedad, tanto con las otras artes, como con las ciencias, lo cual enriquece su visión frente al mundo que le rodea; igualmente, lo capacita para interactuar con la sociedad; actuando como un atractor ayuda a su transformación. En tercer lugar, el artista autónomo renuncia al papel de sirviente, de títere del poder; no se deja manipular y proclama su independencia y libertad como los espacios en los que se despliegan sus audaces alas; finalmente, el artista encarna lo nuevo, lo que despierta curiosidad y asombro, aquello sin lo cual la vida no sería más una monótona tonada de intolerables lamentos."
Carolina: personalmente, siempre he tenido mis diferencias con el término "competencia", por lo mismo que exponen, y porque también creo que "otro mundo es posible"; Sin embargo, la acepción del término competencia, tal vez mal acuñada, indica que curricularmente, debemos pensar: ¿qué es lo mínimo que debería saber un profesional de determinada área, al terminar sus estudios de pregrado, para poder desempeñarse adecuadamente en un contexto específico? NO en un área del conocimiento: las artes,- sino en el medio; se pueden aplicar aquí las relaciones estéticas del hombre con los demás y con su entorno- Adolfo Sánchez Vázquez, sin olvidarse de sí mismos.
ResponderEliminarUn abrazo.
Carolina tengo algunos apuntes sobre lo que dices, primero en relación cuando mencionas "las necesidades que tiene el arte y sus actores para facilitar su desarrollo personal y social y para alcanzar su despliegue creativo en la vida en general y en el arte en particular", creo que las necesidades no son del arte, las necesidades las tiene la sociedad en este caso hay que pensar qué aporta a esta sociedad el artista como sujeto integral, y que requiere el egresado de artes (en general sin pensar en especifidades de las disciplinas), para aportar a esa sociedad desde su conocimiento y su que hacer, en este caso podremos hablar de competencias en cuanto es un conocimiento que puede ser aplicado en un contexto, no pensar en competencia como el "competir" pues Tobón lo aclara perfectamente en su texto, "Formación basada en competencias"
ResponderEliminarEn segundo lugar me parece muy bello el término "Despliegue" para el arte, en este caso es aún mas importante pensar en que si el arte se despliega pues mayores deben ser las competencias que desarrolle el profesional de las artes, más integral debe ser la formación del artista, pues mas exigencia encontrará en el medio en el que tenga que desenvolverse. Ejemplo Cuando mencionas la autoevaluación ya estás hablando de una competencia a desarrollar en este profesional, la capacidad de autoevaluación.
En tercer lugar hay que pensar que la creación no es el único camino de desarrollo profesional de un egresado de artes, para ello te invito a que mires el esquema que presentó en este mismo blog pues, hay otras esferas en las que se puede desenvolver y que precisamente nuestro medio lo obliga pues en ocasiones no hay suficientes plazas laborales que ocupar por ello se deben poseer diversidad de competencias, en la gestión, en la docencia, en la creación, en el conocimiento técnic